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martes, 14 de diciembre de 2010

Mis errores




Mi sagacidad para cometer errores
regenta indirectamente mi vida.
Como gran potentado del descuido
mis extravíos me han llevado
como un esquema de mi mismo,
a la desolación que yo he creado.

Aún el esmero en la disculpas

solo logro entorpecer el grado.
Un extenso solar me acompaña
y ambos construimos la ausencia.
Rara entelequia sin simulacro.
Invención y ensueño que me engaña

Desventura diligente donde me encamino

sumiso, derrochando la vida sin demora
Aguacero que me moja tan constante.
Distracción que manejo con soltura.
Prodigo en mis errores me encamino
hacia el fin de los fines o la locura.

Nunca he pretendido ser embustero

pero como un engañador engañado
nadie me perdona el ser bisoño
Y aún en la verdad con apostillas
me dan por invención mis oraciones,
y aún sospechan que son falsas mis carillas

Ya en el epígrafe entrecano

mi nómina no tiene lugar seguro.
Mi rótula desde siempre esta sellada.
Y vaya donde vaya ya esta juzgada

Pero en el catálogo de mi vida

aún persiste como sombra que llevo
rozagante, mi verdad como lonja.
Y como dijo el poeta tan distante
al saberlo yo, con eso tengo bastante

Mi canto a la vida

domingo, 12 de diciembre de 2010

No quiso


Estoy parado frente a ella
Pero el piano la atrapa.
Y su amiga le elucida
el candor y la albura que
se adivinan en el parque.

Cada nota marca un paraje
Y escucho indolente
el pelmazo relato.
Ya termina el solista
entonces me integro
como un hecho casual.
Siento que la recepción
se puede convalidar.
Hay un pequeño silencio
Saludo como al pasar.
Pero todo fue un saludo
y no me quiso hablar...

Tuyo

 
"Lujuria", de la web
 
..tal cuál lo describes
es como lo soñamos.
La palabra justa,
la acción en su tiempo
las partes donde dibuje tu cuerpo
con mi locura más pura...
donde me enrede en tus perfumes
navegando tu pubis
¿Hay algo más sublime que el perfecto enclave
en que se perdieron nuestros cuerpos,
mientras nuestras almas se acoplaban,
quantum con quantum?
¡Enérgica lujuria!
¡Tórrido amor...
¡Calcinante meneos!
¡Hervor ecuestre!..
¡Egregio enajenamiento
que sólo retomó la realidad
al finalizar el sortilegio
y aparecer el mundo
del que habíamos prescindido!
¡No mueras en mis ojos,
vive en mi cuerpo,
la eternidad nos espera!
Solo tuyo

Mi sombra



Mi sombra tiene miedos que yo comprendo,
Sospecha que de vientos está cubierto el cielo.
Y el temor que la domina viene acoplado a eso,
ella es terrestre, sólo toca el suelo.
Me siento a contemplarla y se parece a un perro.
Se une como puede y no me saca ni por momentos
su mirada sufrida, y continua muda debajo de mi asiento.
Si el sol le da de pleno se pega a mi como protegiendo.
Ya en la tarde se relaja sin perderme un momento.
A veces me pregunto ¿Qué será de ella?
La tarde que me decida a enfrentar el viento.

Las pérdidas torpes

Casablanca

 Nuestro elemental
contacto era la mirada.
¿Te acuerdas? Apenas un guiño
y yo te amaba.
¿Quién menoscabo primero?
No lo sabemos.
Sospecho que de apoco.
Desde lo exiguo.
Algo que dije, no se si fue sin querer
Y tu respuesta se fue sumando hasta perder,
el punto que ambos establecimos
y que luego, ambos no acatamos
¡El respeto!

¡Que ironía la vida!
¿Qué éramos más jóvenes?
no se, tal vez sin saberlo
nos fuimos mintiendo
tratando que nada cambie
cuando ya paso el tiempo.


Me acuerdo cuando aquel
trabajo que te dije:¡ No lo tomes!.
Marco un punto. Y mis reflexiones
se me sumaron a tus cambios,
donde te defendías que tu ropa
era parte de una utilería.
¿La interior, pregunté?
Y no escuche tu respuesta.
O fue un tanto vacía.


Al tiempo me cuentan
una mujer muda su ropa
no por su marido
sino por el que paga la copa.

Y a esta altura
me alcanza la certeza
Y que puedo hacer
Pero nada corrige nada
Y la vida pierde su sentido
Me voy no sabiendo
Quién ha cumplido
aquella vieja promesa
que quedo en el olvido
y que vuelve golpeando
martillando mí recuerdo
y me río pensando que
al romper con ella
la vida dejo de
ser tan bella.

Y volveré

"Gray Mood", de Zhaoming Wu

Y volveré a la fuente, ingresaré
por la orilla, cómo acción de
bienvenida me cubriré de arena
Avanzaré entre olas que jugaran
con mi dedos, e iré sacudiendo
hasta que ya no pueda soportar
tu ausencia. Entonces te llamaré.

Responderás con las mismas ansias
que vivimos, inventando fraguas,
crisoles donde depositare mis brasas,
los días cruzaran con gemidos, latidos
acelerados y sonrisas amplias.

Y tú bajo el manto de un cendal
Urguíaras sueños clandestinos.
Sospecharas tiempos imposibles
Impávida clamaras por lo eterno
Y como estigma perentorio
desgreñaras tu pubis a la espera

La vida dada

"Madre e hijo", Gustav Klimt

¡Qué hecho reluciente,
cada vida que emana!

Trocar de ambiente

y aún sin ser depositado
tener la certeza de ser amado.

Un único vuelo singular,

que del vientre a los brazos
diseña el reto de poder mamar.
Temerosa expulsión que una vez
conseguida ¡Provee la vida!

Milagro cotidiano, recurrente

que a pesar del agobio
como un hecho sabio
repite y repite la gente.

Más tarde el conjuro

Y la súplica sumisa
Guarnece en comunión

Buscando la premisa

Para que la vida siga

Juntos

 
Nosotros podremos impregnar:
nuestra vida del mismo aroma,
secretar el sentimiento por las
diferencias que nos colman.
Tu espesura me alberga
Tu figura me acopla
Y yo te seduzco
Hora por hora.
No te vayas
Hoy es tu tiempo y el mio
Juntos navegaremos
Por los caminos.
Quédate a mi lado.
Que se esta ocultando el sol
Y tengo frío

Itinerario


 Sobre la alborada de mi primaria noche
volví al encuentro de mi primitiva tea
la voz templada, el rostro sereno
dueño del tiempo y de lo vasto.
Se hundía como un puñal
clavado en mi cabeza
la certeza de sus palabras
La notable convicción
me recorrían como un río.
Lo miraba hechizado y a la espera
de su postura señorial marcando
sin dilapidar las palabras
el camino sensato, juicioso
envuelto en un sortilegio
único y fascinador.
Derrochaba amor y firmeza
Gallardo pero no soberbio.
Con que naturalidad
nos comunicaba su afecto.
Sin atropellos ni vacilante
nos impartía su mirada alterna.
armonizaba las discrepancias
con mesura sin opresión
sólo con los mutuos respetos
El día en que partió aún me duele.
No pude permitirme el llanto
Patético lo observaba. Mi mente en blanco.
A la espera que todo eso no fuese cierto
alguna argucia y que en un momento
oportuno y adecuado, todo fuera teatral
y concluyera con un fuerte aplauso.
Pero no hubo telón ni entusiasmo.
Maldije toda mi vida ese año.
¡Y tanto me costó levantarlo!
Y hoy ya, al final de mi itinerario
paladee algo nuevo sobre mis labios,
mis ojos empapados, lloraban
llantos que guarde estos años.

Blanca



No supe de tus gritos
Sobre el reflejo blanco

Se extraviaron tus ecos...
Y en la noche larga
te gastabas llorando.

¿Qué fue de ti?
Paloma blanca.

¿Qué verdugo lascivo
cortó tus alas?

Luego te llevaron

¿En qué lejana nube
se detuvo tu canto?

¡No quiero ver tu vuelo!
Paloma blanca.

Se me ha caído el tiempo
Y no tengo calma.



Escrito el 31 de Mayo, 2006 en homenaje a las mujeres arrojadas vivas durante la dictadura.

Yo la dejé


Solapada me cercenaba
cuando ya caían las hojas,
y la tarde depuro mi soledad.

La mutilación acudía lenta
Y a la espera del día
me fui quebrando.

El dilema sólo dio
una posibilidad.
Y clausure herido.

Yo la dejé.

Y a pesar de los años
la sigo llorando.

Yo sé que puedo



Yo sé que puedo sobreponer mis dolencias
con el mismo esfuerzo que un colibrí hambriento.
Y armonizar mi abundancia de prudencia,
para no quedarme sin aire en el intento

Recorrer río arriba el camino pedregoso,
teniendo como meta la cumbre escarpada.
Disfrutar del valle. Ardiente y feroz reposo
que nos regocija, unidos cara a cara

Buscar entre las olas tu cuerpo mojado.
Sucumbir en ti con el calor de mi cordura
Llevarte hacia los confines de lo amado,
Y cubrirme con los umbrales de tu locura

Te envolveré en fragancias que nos intimen,
tu mundo será un hálito de energía nueva.
Brotaran risas desde lo más profundo,
y montaremos juntos la lujuria plena

Pido Silencio





Porque los días son de menor tamaño
 Y los atardeceres se clavan en mi memoria
Como sábanas desnudas y desoladas
Pido silencio

Si aún el alba me demora el tiempo
Y las venas se agrietan sin remedio
Mi sangre es un manto de firmeza
Pido silencio

Los troncos briosos sucumbieron
Entre lodos sin prisa y sin consuelo
Se escucha a lo lejos su clamor
Pido silencio

No me basta el grito ni la lanza
No me consuela la gramilla
Admito mi dolor irrevocable
Pido silencio

Hay soles que ya no son
Y noches largas que se humedecen
Mi canto se alarga mustio
Pido silencio

Soplan los vientos ajenos
Sin pausa, pero distantes
Me roban los tiempos viejos
Pido silencio

Callan las voces
Un manto de sol me anida
No doy ni pido reposo
Pido silencio

Hay mares de cantos nuevos
Sobre el añejo sollozo
Mi canto sigue a su canto
Pido silencio

Ahonda su trino en la llaga
El rápsoda mortecino
Punzante su lírica vana
Pido silencio

No se abdica ni se cede
“No hay olvido ni perdón”
Sólo espera en la espera
Pido silencio

Feroces en los recuerdos
El ahogo es bruma blanca
El canto ruge su canto
Pido silencio.

Escrito el 10 de agosto 2005 en homenaje a los 30,000 desaparecidos durante la dictadura en Argentina.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Final en Otoño


 Deambulan por mis neuronas lazos de tiempo,
de distancia. Capricho o hábito constantes
que en este desorden de mis emociones, no me
amparan. La indolencia que me constituye,
es un feroz reniego de aquello que ayer amaba.

La omisión se ajusta con la sequedad de mi apego.
Equívoco que como un tormento me lastima
Si fuimos magnificencia y abundancia.
Nada debió sublevar nuestro andar afable
Pero hoy vuelve a sacudir lo transitado.

¿Por qué si lo nuestro era inquebrantable,
se desmoronó sin quejas ni lamentos?
Indudablemente los dos percibíamos
Y a la espera callábamos con recelo.
con la expectativa de quién hable primero.

Y como una torre de marfil que se derrumba
Nuestro diálogo dio fin a nuestra convivencia
Nada se podía rescatar. Las cartas echadas
Y todo como aleccionando nuestras citas
el punto justo de nuestro atardecer
copió el contorno de las hojas marchitas.
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Epílogo



Estas tardes se angostan
buscando la molicie de los años.
Meritoria y adecuada rúbrica
que fui ganando a expensas
de intentan sitiar la noche.
Me sustrae y me despoja
de mi temple sin remiendas.


Dilapide sin reserva.
Y no fui sumiso en el dispendio.
Nunca restringí el deleite
ni mi cualidad para el derroche.
Poco, malo o bueno acepte
como un mandato, no postergar
ni un día y menos una noche.

Y hubo días de euforias,
inspiración y ostentación
austeridad o abundancia.
Humildad y grandeza.
Destaque en el levante
y versátil en el poniente.

Mis días optaron por ser breves.
Airoso mi piquete ostentaba
arrogante hasta la fatiga.
Fatuo, petulante y jaranero
mi invocación como estampa
sólo reclamaba ser el primero

 En toda parranda, fui lamedor
de los distintos almíbares.
Hostigue mi alboroto
hasta mil migrañas.
Galante en mis lamentos,
mi trayecto: jubilo y jarana

Y hoy mi oleaje ha pasado.
¡Ni embrollo ni ladino!
He desplegado sin atesorar,
todo lo he gastado
sin otra idea que al final,
consumido llegue a mi destino

El Viento


Perplejo camino sin rumbo fijo.
Un desasosiego limita mis pasos.
Y por añadidura los recuerdos,
impulsan sin querer mis fracasos.
La calle tiene un olor a olvido
Y yo continuo, camino perdido
Las cosas irradian mis penas vacías
Y el viento con su evocación activa
Sacude y sacude, sin compasión
mi vida
Gris voy sin más sentido
que esperar la parca
en cualquier momento.
Y como una ironía se mofa
el viento y hasta el agravio
sacude mi cuerpo.
¡Qué derroche de vida!
Sin agoreros sucumbo solo
Y cada paso es un tormento
que voy pisando en contra del viento.